Los activos de una empresa
comienzan a perder valor a lo largo del tiempo y esa pérdida se amortiza
teniendo en cuenta los años de vida del activo. Las amortizaciones son
reducciones en el valor de los activos o pasivos para reflejar en el sistema de
contabilidad cambios en el precio del mercado u otras reducciones de valor.
Desde el punto de vista contable entendemos por Amortización
la representación contable de la pérdida de valor o depreciación de carácter
irreversible que experimenta el activo no corriente o activo fijo, constituido
por el inmovilizado material, el inmovilizado intangible o inmaterial y las
inversiones inmobiliarias.
El análisis de las diversas
causas por las que un elemento de activo fijo puede depreciarse va en
correspondencia con la descripción de los factores que pueden incidir a lo
largo de la vida productiva del inmovilizado en una empresa en concreto.
La amortización financiera es el reintegro de un capital propio o
ajeno, habitualmente distribuyendo pagos en el tiempo. Suele ser el producto de
una prestación única, que genera una contraprestación múltiple con vencimiento
posterior. Es común que el pago de estas obligaciones se haga a través de
desembolsos escalonados en el tiempo, aunque también se puede acordar un solo
pago al final del período. Un ejemplo típico de amortización es el pago o
amortización de un préstamo.
v
Martínez, Luis. (2016). Amortización Financiera.
Marzo 2,2016, de Unidad Editorial Información Económica S.L. Sitio web: http://www.expansion.com/diccionario-economico/amortizacion-financiera.html
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